Ama fingir y jugar, creerse deidad,
sin crear, ni dar, le basta estar.
Estar ahí, donde creí y concebí
una idea de lo que sentí...
Y lo que en ella nunca vi.
Ella es, fue y siempre será,
contra verdad y sobre toda realidad...
de rápido vivir, leve existir e infame reír,
presuntuosa siendo así...
haciendo ya parte de mí.
No hay paz, sin guerra dar,
Penitente soy por su voluntad.
Pero sin su voz, no puedo ser yo.
¡¿Lo llamarías amor?!
Y tal vez es todo lo que quise tener,
cuando fue suya mi fe, una y otra vez...
¿Intención o pretensión? Su pasión
es mi última misión...
¡Es una maldita bendición!
No hay paz, sin guerra dar,
Penitente soy por su voluntad.
Pero sin su voz, no puedo ser yo.
¡¿Lo llamarías amor?!
No hay día sin su dulzura maligna,
no hay noche sin un tierno reproche.
Pero aún aquí estoy, amante y perdedor.
¡Y aún llamo a esto amor!
Fran Zama
"De lo que en ella nunca vi... y aún así sentí"
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Sí, dime?